• +34987032688
  • info@salrelax.es

Sauna seca – infrarrojos

Sauna seca – infrarrojos

Qué es y cómo funciona una sauna de infrarrojos

La sauna tiene su origen en Finlandia, hace más de 2000 años. El propósito entonces y ahora sigue siendo el mismo: eliminar toxinas, relajación, alivio muscular, etc, pero la tecnología ha evolucionado muchísimo en todo este tiempo. A continuación te explicamos cómo funciona una sauna de infrarrojos, lo último en terapias de calor.

¿Qué es una sauna de infrarrojos y qué la hace diferente de una de vapor?

La sauna tradicional emite vapor que calienta el aire y después tu piel. Las temperaturas pueden llegar a alcanzar los 90ºC o incluso más. La sauna de infrarrojos calienta tu piel directamente. ¡No hay vapor! La temperatura del aire no se eleva a temperaturas extremas, permitiéndote respirar normalmente y permanecer durante más tiempo en su interior. Las saunas de infrarrojos transforman la energía de la luz en energía de calor. Éste calor se reparte uniformemente por todo el cuerpo y penetra más profundamente en la piel, dilatando los vasos sanguíneos, incrementando el torrente sanguíneo y facilitando la oxigenación de los tejidos. El tiempo necesario para calentar los paneles de una sauna de infrarrojos puede oscilar de 10 a 20 minutos (mucho menos tiempo que en una sauna de vapor). La sensación que uno tiene al entrar, es como si no ocurriera nada. Es necesario esperar 3 o 4 minutos dentro de la cabina hasta empezar a notar los síntomas de calor. Sentirás que la temperatura de tu cuerpo asciende sin que haya subido la temperatura del aire.

¿Qué es la radiación infrarroja?

La radiación solar que llega a la superficie de la tierra se compone de luz ultravioleta, luz visible y radiación infrarroja, que es invisible y es la que se encarga de transportar el calor. La radiación solar es la fuente de toda la vida en la tierra. Todo lo que vive, crece y florece necesita la radiación infrarroja del sol. El tratamiento con infrarrojos de una sauna se emplea para solucionar problemas de artritis, dolencias en músculos, reducir el estrés o para mejorar el estado de ánimo (entre otras cosas). Haz clic en beneficios y ventajas de la sauna de infrarrojos para saber más. Todos hemos oído hablar alguna vez de la “sensación térmica”, es decir, la percepción de frío o calor independientemente de la temperatura ambiental que haya. Pues bien, la radiación infrarroja que recibimos del sol tiene mucho que ver, ya que es la causante de que percibamos más o menos calor en nuestros cuerpos. Para medirla, se aplica una fórmula en la que se tienen en cuenta la temperatura y la velocidad del viento. Por ejemplo, un día de Enero soleado, sin viento y a 15ºC podemos tener una sensación térmica elevada y estar en manga corta. En cambio, con la misma temperatura pero en la sombra o con un viento de 80 Km por hora, sentiremos una sensación de frío intenso. La radiación infrarroja la podemos encontrar en muchas de las actividades que realizamos todos los días. Por ejemplo, con el mando a distancia de la televisión o de la puerta del garaje, el ratón inalámbrico del ordenador, etc. También se emplea para equipos de visión nocturna para poder ver objetos calientes cuando no hay luz (para rescate de personas, por ejemplo).

Beneficios de la sauna de infrarrojos

Terapia de Calor o Termoterapia

 

La terapia de calor es una herramienta terapéutica basada en la aplicación de calor sobre el cuerpo y cuyo fin es aliviar el dolor. El calor se puede aplicar por varios métodos, siendo la terapia de calor por infrarrojos una de las más empleadas por su elevado grado de efectividad.

Las cabinas de saunas de infrarrojos están construidas con madera y llevan instalados unos paneles cerámicos o de fibra de carbono (o la combinación de ambos) que emiten calor y que están distribuidos en las paredes. Esta distribución permite que el calor llegue a todo nuestro cuerpo de una forma homogénea.

La sauna de infrarrojos apenas calienta el aire. Calienta tu piel directamente y ¡no hay vapor! La temperatura del aire no se eleva a temperaturas extremas, permitiéndote respirar normalmente y permanecer durante más tiempo en el interior de la sauna.

La profundidad de penetración del calor en la sauna de infrarrojos es mayor que la de la sauna de vapor. El calor penetra en el tejido muscular y es aquí precisamente donde actúan las propiedades beneficiosas de la terapia de calor.

Relajación de la tensión muscular

Las saunas de infrarrojos permiten que el calor se reparta por todo el cuerpo y penetre profundamente en la piel, dilatando los vasos sanguíneos, incrementando el torrente sanguíneo y facilitando la oxigenación de los tejidos.

Como consecuencia, los músculos se relajan, mejorando su flexibilidad y aliviando posibles espasmos musculares y contracturas. También se ha demostrado que puede aliviar el dolor de la artritis, fibromialgia o dolencias en huesos y tendones.

Eliminación de toxinas

Cuando ingerimos ciertos alimentos, bebidas o simplemente cuando respiramos, podemos estar ingiriendo toxinas. Para eliminarlas de nuestro organismo es recomendable tomar un mínimo de 2 litros de agua diaria y tener una dieta rica en frutas y en verduras.

Nuestro cuerpo elimina parte de estas toxinas mediante la sudoración. Si fueran retenidas podrían ser perjudiciales para nuestro organismo.

La práctica de deporte es la forma más común de desintoxicar nuestro organismo a través de la sudoración. Las personas que tienen limitada su capacidad de movimiento y no pueden hacer deporte, suelen emplear la terapia de calor en un sauna de infrarrojos para alcanzar un estado cardiovascular equivalente a realizar ejercicio físico.

Una sesión en una sauna de infrarrojos facilitará que las glándulas sudoríparas eliminen dichas sustancias tóxicas a través de la piel.

Si bien, es cierto que cuando sudamos mucho, también podemos estar eliminando otro tipo de minerales no perjudiciales. Por este motivo recomendamos reponer sales minerales con frutas, zumos o bebidas isotónicas tras una sesión en la sauna.

Mejora la salud de la piel

Tras una sesión de sauna de infrarrojos, el aspecto de la piel mejora. Esto es debido, en parte, a la eliminación de células muertas y expulsión de toxinas a través de sus poros.

Por otro lado, el calor acelera el torrente sanguíneo y atrae los nutrientes del aparato circulatorio hacia la piel. Como consecuencia, ésta mejora su tono y elasticidad.

Muchos centros de estética y gimnasios, emplean las saunas de infrarrojos en sus tratamientos de belleza.

Incrementa el metabolismo, quema calorías y favorece la pérdida de peso.

Mientras estás tranquilamente disfrutando de una sesión de sauna por infrarrojos, tu organismo está trabajando duro en la producción de sudor (para refrigerarse a sí mismo) y aumenta el ritmo cardíaco. Este aumento del metabolismo ayuda a quemar calorías.

Cuando salimos a correr, muchos de nosotros lo hacemos para mantener en buena salud nuestro sistema cardiovascular, no para fortalecer los músculos de las piernas. Del mismo modo, un uso regular de la sauna, además de ayudarte a quemar calorías puede ayudar a prevenir enfermedades arteriales coronarias.

Mejora el sistema inmunológico

Al subir la temperatura corporal, se induce una “fiebre artificial”. La fiebre es el mecanismo natural del cuerpo para fortalecer y acelerar la respuesta inmune, tal y como ocurriría ante una infección. Si además tenemos en cuenta la eliminación de toxinas a través de la sudoración, nuestro sistema inmunológico se verá más reforzado y resistente frente a enfermedades. Nuestra salud en general, mejorará.

Reduce el estrés y mejora el estado de ánimo

Al igual que sucede cuando hacemos ejercicio, tras una sesión de sauna, nuestro organismo libera endorfinas que nos ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo, combatir la ansiedad y alcanzar un estado de bienestar.

Síguenos

X
Llamar
Directions
A %d blogueros les gusta esto: